La escopeta nacional

(Artículo publicado en Mundo Deportivo)

El caso ‘Chumi’ nos ha recordado a las históricas comedias del cine español. Revivimos ‘La escopeta nacional’ del gran Berlanga. Rememoramos la felicidad de Paco Martínez Soria y sus viajes de 11 horas en tren cargando dos gallinas y tres chorizos. La desesperación por la enorme crisis del Real Madrid, que viven madridistas y parte de la brunete mediática, les está llevando al ridículo. Cuando El Mundo del S.XXI publicó que el Barça había incurrido en alineación indebida de Chumi en la Copa, olvidando la circular clave, se les abrió el cielo. Se ilusionaron con la esperanza de eliminar al Barça de su competición fetiche, evitar otra final con la pitada al himno y atenuar el error histórico que el Madrid cometió con Chéryshev. Los gurús de la caverna equiparaban ambos casos. Señal de que no se habían leído la normativa porque no tenían nada que ver.

Se desató la euforia en CibelesChumi había generado más ilusión en el madridismo que Vinicius. Había quién incluso pedía que no se jugase el partido de vuelta en el Camp Nou, aún cuando el Levante no había presentado ni la denuncia. El Barça remontó en el césped. Según alguna televisión estatal, la juez de Competición “salvó al Barça al desestimar la denuncia por estar fuera de plazo” dando por sentado que había culpabilidad cuando no juzgó el fondo del asunto. Para alineación indebida la del pívot americano, Slaughter, que admitió ante el juzgado, en junio de 2017, que el Real Madrid le facilitó un pasaporte falso supuestamente expedido por la embajada de Guinea Ecuatorial para poder jugar 13 partidos de la ACB y la copa de 2015. Asunto sospechosamente silenciado y no sancionado. Algún día los culés valorarán el mérito que tiene el Barça de haber ganado tanto a pesar de los ataques extradeportivos que ha sufrido.

Marçal Lorente