El fútbol de antes

(Artículo publicado en Mundo Deportivo)

De la adversidad saquemos la oportunidad. La crisis económica mundial que se avecina provocará una deflación necesaria en el mercado futbolístico. Es un sinsentido que cuanto más ingresa el Barça menos beneficios acumula. Los dirigentes buscan dinero debajo de las piedras para que se lo lleven los jugadores, los representantes y los clubs rivales, que han vendido bisutería a precio de oro. El del ocio será uno de los sectores más castigados. Los clubs de fútbol deberán ajustarse a economías de guerra. Y el Barça todavía más, porque tiene los gastos, en forma de salarios, más altos. Olvídense de fichar a Neymar. O, incluso, a Lautaro. Ni con intercambio de jugadores, porque esas monedas de cambio tienen un valor que debe ingresarse. Pero no es ningún drama. El Barça seguirá teniendo una gran delantera: MessiSuárezGriezmannDembéléAnsu Fati Trincao. Y, Coutinho, si no llega una gran oferta por él. Es una de las mejores delanteras del mundo. Y veremos Braithwaite. Hay que renovar la plantilla en defensa y mediocampo, con recursos propios, como Todibo Araujo, potenciar la cantera y fichar a un lateral derecho y un recambio de Busquets. Y en el horizonte siguen Riqui PuigColladoAleñáMonchu Pedri. El Barça seguirá aspirando a todo. En la crisis del 2008, se fichó a Alves (32 millones), Piqué (5 millones) y Keita (14 millones) y se ganó todo. Y ojalá la crisis nos devuelva algo de nuestro fútbol de antes y se lleve su industria del entretenimiento. Y los dirigentes se den cuenta de que los jugadores de aquí sienten más los colores que los mercenarios de Raiola Mendes. Y de la importancia de tener los estadios llenos. Y de que hay que cuidar más a los socios, que nunca fallan, antes que a los turistas. Y que no son necesarias cuatro camisetas diferentes, con un diseño estrafalario, cada año. Y que preferimos nuestra supercopa veraniega que esa prostituida por los petrodólares. La gallina de los huevos de oro también se infectó.

Marçal Lorente

La polémica diaria en can Barça: hoy, el poder de Messi.

En este ejercicio diario que es criticar al Barça por cualquier cosa, hoy toca sacarle jugo a una frase de ayer de Quique Setién en la SER, cuando se le preguntó, en tono de broma, si de cara la próxima temporada, cuenta con Messi. El técnico, también entre risas, respondió: “Lo que espero es que Messi cuente conmigo”. Todas las bromas tienen un trasfondo de verdad y la frase, sí, demuestra que Messi tiene mucho poder y que el entrenador del Barça depende en parte del Leo, pero, con qué entrenador no ha sido así? Yo diría que todos los místers que ha tenido Messi a lo largo de su carrera, tanto en el Barça como en la selección, han estado a merced del argentino. Sencillamente porque Messi es el mejor del mundo y decide la gran mayoría de partidos. Si a Messi le va bien, al entrenador de turno también. Y una gran parte del trabajo del técnico es tener al argentino contento y encontrarle el ecosistema más adecuado dentro del campo para que rinda mejor. Es evidente que si un entrenador no es capaz de convencer a Messi y éste le pone la cruz, está listo de papeles, como diría el gran Jaume Creixell. Y más ahora que Leo ya es un veterano que las ha visto de todos los colores. Por lo tanto, se entiende perfectamente la frase de Setién, que repito, demuestra el poder que tiene Messi en el vestuario (un poder que se ha ganado a pulso) pero que a estas alturas no debería sorprendernos. Como decía al inicio, cada día se tiene que polemizar con el Barça y hoy toca esto, pues que no cuenten conmigo.

Sergi Ninou

Sin Concesiones 19-03-2020 Barça

Programa presentat i dirigit per Marçal Lorente.
INFORMACIÓ I TERTÚLIA DEL FC BARCELONA amb Marc Círia, Toni Freixa i el madridista Álex Álvarez.
Secció “Històries d’outsiders” amb Carles Vila. Avui, “Oksana Masters. Nascuda amb greus malformacions físiques per culpa de la radiació de Chernobyl, ha aconseguit 8 medalles”

Twitter pide elecciones pero, ¿y el Camp Nou?

En pleno temporal en Can Barça tras el escándalo de las difamaciones en las redes, mañana vuelve el fútbol al Camp Nou con la visita del Eibar. Si hacemos caso al twitter culé, mañana el presidente Bartomeu recibirá una brutal bronca en forma de pañolada, gritos, silbidos y todo lo que uno se pueda imaginar. Sin embargo, la realidad me hace pensar que la bronca no será tal. Da la impresión que el socio y abonado del Camp Nou no es tan crítico como lo es el usuario de twitter, donde allí Bartomeu no duraría ni un minuto más en el cargo de presidente, de hecho, ya no lo sería de haría años. Seguro que mañana en el Estadi habrá alguna muestra de rechazo hacia el presidente y su Junta, pero dudo mucho que sea un clamor mayoritario. Al fin y al cabo, lo que más le importa al socio culé que va al campo, es el fútbol. Bartomeu y los suyos tendrán un grave problema en el momento que el balón no entre. Si a los muchos problemas extradeportivos de estas últimas semanas, se le suma mal juego y malos resultados, sí que el presidente puede ver como el Camp Nou se le vuelve en su contra. Mañana y sobre todo los resultados de los partidos de la próxima semana contra Nápoles y Real Madrid, serán decisivos para saber si se precipitan o no los acontecimientos. Mucha gente pide adelantar las elecciones, pero no tiene pinta que por ahora Bartomeu las quiera convocar. Si los resultados deportivos le acompañan podrá ir aguantando, pero a la que no le queden ni los resultados, no tendrá escapatoria posible.

Sergi Ninou

El Barça domina pero no le sirve para ganar

El Barça jugó un partido más que correcto ayer en San Mamés, bueno incluso podríamos decir. El equipo hizo muchas cosas bien: dominó, tuvo la posesión, generó ocasiones y concedió poco en defensa. El problema es que perdonó y el Athletic no. Podemos hacer una lectura positiva del partido, pero todo un Barça no puede permitirse dominar y no tener gol. Y si tú no marcas, procura que no lo haga el rival y menos de la manera como lo hizo, con un centro lateral y remate a gol. Son despistes recurrentes. ¿Cuántas veces no lo hemos visto esto? El Barça perdonando arriba y siendo demasiado blando en defensa. No es nuevo. Pero los jugadores no aprenden. La autocrítica la hacen de cara la galería, porque a la hora de demostrarlo en el campo, van repitiendo los mismos errores.

La Copa del Rey es el tercer título en importancia sí, pero ya es otro título que se escapa después de la Supercopa. No hay que tirarlo todo por la borda, queda la Liga y la Champions, pero francamente, no sé a que agarrarme para pensar que el Barça será capaz de ganar algo esta temporada. La plantilla tiene muchas carencias. Ya era corta en septiembre, aún lo fue más después de la lesión de Luis Suárez (a quién se echa de menos una barbaridad), y el colmo ha sido el esperpéntico mercado de invierno que ha debilitado la plantilla en vez de reforzarla. Los hombres importantes (la columna vertebral) está mayor y flaquea físicamente, y los teóricos cracks que han venido para ayudar a Messi fallan más de lo que deberían… Vamos, que veo un panorama bastante complicado en Can Barça.

Quien tiene menos culpa de todo es Quique Setién. En el mes que lleva en el banquillo ha conseguido cambiar la imagen del equipo. Se va a mejor, aunque dudo si podrá variar la mala dinámica de las últimas temporadas en las grandes citas. Sin embargo, Setién y su idea de juego, es de las pocas cosas que me hacen mantener cierta esperanza.

Y por cierto, es muy importante no olvidarse del arbitraje. Ayer se volvió a perjudicar gravemente al Barça con un penalti no señalado sobre De Jong. Puedo entender que el árbitro no lo viera en directo, ¿pero y el VAR? ¿No es una jugada suficientemente clara como para que se revisara? Yo creo que sí. Pero es igual, los árbitros tienen una protección que les permite ir equivocándose y no pasa nada, sobre todo si es en contra del Barça claro…

Sergi Ninou

El Barça vive en el día de la marmota

El Barça ha entrado en una dinámica perdedora preocupante. Últimamente el culé parece vivir en el día de la marmota, como en la película “Atrapado en el tiempo”. Roma, Anfield, la final de Copa en Sevilla … y ahora la semifinal en Jeddah. Ya sé que cada partido es diferente, y que la derrota de ayer no tiene la trascendencia de citas pasadas, pero todo tiene un denominador común: al Barça se le escapa un título de manera lamentable.

Lo curioso del caso es que ayer el equipo jugó bien, pero ni así le sirvió para ganar. El buen trabajo realizado durante 80 minutos, se tiró por la borda en unos últimos 10 minutos penosos, con un Barça que desapareció del campo, como ya ha ocurrido en muchas otras ocasiones. Ayer, los jugadores de Valverde tienen la excusa que quedaron descentrados por el arbitraje. El VAR, que siempre he defendido y sigo pensando que es bueno para el fútbol, ​​ayer perjudicó gravemente al Barça. Quizás son manos de Messi (discutibles), quizás es fuera de juego de Arturo Vidal (por milímetros) pero es normal que el equipo quedara tocado después de que se le anularan dos goles.

Al aspecto moral se le ha de sumar el derrumbe físico. Como lo es también la desorganización táctica. Está claro que toda la culpa no es de Valverde, pero como responsable máximo del equipo le toca asumir responsabilidades. El Txingurri cada vez tiene menos margen de confianza y el problema es que se le ve superado, sin ideas, atrevimiento ni capacidad de cambiar el rumbo de la nave. El entrenador debe ser un líder y Valverde no demuestra serlo. Normal que desde la directiva ya haya quien presione para echarlo, pero de momento, esto no sucederá. También se echa en falta la figura de un líder dentro del campo. Me refiero a un líder tipo Puyol, alguien que pegue cuatro gritos y no deje que el equipo se hunda.

Sin embargo, es justo también recordar que ayer, salvo los últimos 10 minutos, vimos un buen Barça, que practicaba un fútbol reconocible. Si esta es la versión del equipo que veremos habitualmente desde ahora y hasta el final de la temporada, el Barça estará en el buen camino. El problema es que hay motivos para pensar que no será así.

Sergi Ninou

El Barça y el constante fin de ciclo

Hay quien sugiere que el Barça está ante un fin de ciclo. Una expresión que hace muchos años que la oímos, diría que desde que Guardiola dejó el club en 2012. Pero la realidad ha sido muy distinta. Con la excepción de la temporada del Tata Martino, que también estuvo a punto de acabar con algún título, el Barça ha ganado cada año. Por lo tanto, de fin de ciclo nada de nada. Esta ha sido una expresión que muchos han utilizado más para mostrar un deseo, que para describir la realidad de lo que estaba pasando. Con Guardiola, Tito, Luis Enrique y Valverde, el Barça ha seguido ganando, perdiendo progresivamente el fútbol excelso del inicio de la etapa Guardiola sí, pero ganando indiscutiblemente.

Sí que es cierto que actualmente el equipo pasa por su peor momento en los últimos años. No hay nada perdido ni mucho menos, apenas estamos en el mes de noviembre y el Barça es líder en la Liga y en la Champions, pero las sensaciones que transmite el equipo son tan negativas, que hay motivos para estar muy preocupados.

El otro día Valverde quiso minimizar el mal momento del Barça diciendo que estaba “solo un poquito preocupado” y Piqué sacó pecho diciendo que “en 2015 las cosas también iban mal y se acabó ganando el triplete”. Hombre, esto es una sobrada y se le puede volver en contra como los resultados sigan siendo negativos. Y más teniendo en cuenta que entonces tenías a Xavi, Iniesta, Neymar, Alves y toda la plantilla con cuatro años menos en las piernas.

Hace falta más auto crítica por parte de todos y ponerse a trabajar de verdad. Los jugadores deben ser conscientes de que sólo con el nombre no se gana, y las vacas sagradas, las que han ganado tanto los últimos años, deben asumir que quizás ya no pueden ser tan decisivas cada semana como lo eran antes.

Tanto Valverde como los jugadores, tienen que asumir que el equipo no funciona, a pesar de que hasta ahora los resultados han acompañado lo suficiente como para no estar en una situación crítica. Ahora que todavía se está a tiempo, tiene que haber una reacción. Se debe mejorar en juego, físico y actitud. Es lo que se le debe exigir a una plantilla que tiene los ingredientes suficientes para ser seguir siendo ganadora.

Y es que no se debe permitir que los que hablan de “fin de ciclo” acaben teniendo la razón.

Sergi Ninou